La lección del caso 114
Responder no es resolver. Este caso no se cerró cuando Atenty respondió rápido (aunque respondió en menos de un minuto), ni cuando el sillón llegó (aunque llegó). Se cerró cuando el cliente dijo que quedó bien — casi 23 horas después del primer mensaje, con Atenty persiguiendo cada paso sin que el cliente tuviera que volver a escribir ni una vez.
Eso, multiplicado por cada cliente que ya te compró, es el trabajo de Atenty.