El turno cambiado sin avisar
El negocio reprogramó por un imprevisto y el aviso nunca salió. El cliente llega — o se entera cuando ya salió de su casa.
Peluquerías, clínicas, talleres con cita y todo negocio que vive de una agenda tiene el mismo punto frágil: el cliente organizó su día alrededor de ese turno. Si algo cambia y nadie avisa, no pierde un turno: te pierde a vos. Atenty cuida la agenda como cuida los casos: avisando antes, siempre.
La agenda genera sus propios reclamos, y casi todos nacen del silencio, no del servicio:
El negocio reprogramó por un imprevisto y el aviso nunca salió. El cliente llega — o se entera cuando ya salió de su casa.
El cliente reservó, tiene el mensaje, y en el mostrador no aparece. Alguien cargó mal el turno, pero el que paga el momento es el cliente.
Un imprevisto del cliente choca con tu política de cancelación. Mal manejado, es un cliente perdido; bien manejado, es un turno reubicado.
Sin confirmación, el cliente no viene — o viene igual habiendo cancelado por otro canal. El hueco en la agenda lo paga el negocio.
Se libera un turno y nadie avisa a los que esperaban. El hueco queda vacío y el cliente de la lista se va a otro lado.
La respuesta llega antes de que el cliente salga de su casa. Una atención que llega cuando ya viajó es un caso perdido.
Así se ve cuando un cliente llega y su turno no está en la agenda (ejemplo con un negocio de muestra):
hola, llegué a mi turno de las 10 y me dicen que no estoy en la agenda. yo reservé el martes
Atentytenés toda la razón en estar molesta, te pido disculpas: tu turno existía y el error fue nuestro
ya abrí tu caso. Te ubico hoy mismo con el primer hueco que se libere y te aviso yo apenas lo tenga — no tenés que quedarte esperando ahí
bueno, dale. gracias por ocuparte
de nada. apenas se libere, el primer mensaje es para vos 🛡
Ejemplo con un negocio y datos de muestra. Las soluciones que ves salen de la pauta que fija cada negocio.
El aviso de confirmación sale de Atenty con tiempo: el cliente confirma, mueve o libera el turno antes de que sea un hueco.
Cambios y cancelaciones se resuelven en el momento, según las reglas que fijaste: sin idas y vueltas por chat.
Cada hueco que se libera se ofrece en el acto a quien esperaba. La agenda no tiene silencios.
Si un turno se cae, el aviso llega antes de que el cliente salga de su casa — con la alternativa ya buscada.
Reservá tu lugar y recibí de regalo tu primera semana de casos: cómo cuidaría Atenty los turnos y los clientes de tu negocio.